El desarrollo de la sociedad de la información sitúa a la comunicación como un eje estratégico para todos los actores sociales. Las Administraciones públicas, además de servir a los intereses generales, deben informar a los ciudadanos sobre su actuación, siguiendo los principios de eficacia, eficiencia y transparencia.

La innovación tecnológica y la aparición de nuevos canales y formatos de comunicación digital, obligan a las Administraciones públicas a realizar un esfuerzo en la actualización de los medios y técnicas empleadas para trasladar sus mensajes a la sociedad.