No soy especialmente cinéfila. Lo confieso. Pero siempre he sentido especial debilidad por las películas de Alfred Hitchcock.

Desde lo impredecible del argumento de Rebeca, la belleza de todos y cada uno de los planos de Psicosis, el terror sin sentido de Los Pájaros, el suspense sencillo y cautivador de La ventana indiscreta, hasta el juego técnico de La Soga,convierten a Hitchcock en un maestro del cine y de la psicología.

Alfred Hitchcock

Pero no todo es bueno. Porque Alfred Hitchcock es un genio que debería ser utilizado en las facultades de Periodismo como un ejemplo de lo que NO debe hacerse en materia de comunicación durante una situación de crisis

Casi todos los guiones de sus películas tienen en común la duda, la sospecha, las indirectas, la insinuación, hacer pensar al espectador que algo puede pasar sin apenas sugerirlo.

Inclumple todas y cada una de las reglas básicas de cualquier manual de comunicación de crisis y la película que quizá mejor lo ilustra es Sospecha.

Johnny (Cary Grant) es un encantador de serpientes acostumbrado a vivir a costa de los demás gracias a su físico y a su capacidad para deslumbrar a quien tiene enfrente. Un día conoce en un tren a Lina (Joan Fontaine), una joven apocada que parece que no va a casarse nunca. Se gustan y en poco tiempo después se celebra la boda. Pronto aparece la sombra de una duda en ella. Y la forma de actuar de él no ayuda nada a despejarla. ¿Quiere Johnny asesinar a Lina para quedarse con su fortuna?

¿Cómo debería haber gestionado Johnny la comunicación en su crisis particular? Estas son algunas de las pautas:

  • Evitar los silencios y aportar cuanto antes información fiable. De lo contrario, se producirán especulaciones desde el principio. Una de las peores cosas que pueden dinamitar una buena comunicación durante una situación delicada es un rumor.
  • Designar un portavoz que sirva de enlace permanente con los medios de comunicación. Si el periodista no obtiene información de nuestra parte, la buscará en otro lugar.
  • No comunicar por comunicar. Aunque nos presionen para que lo hagamos.
  • No mentir. Si perdemos la credibilidad, perdemos cualquier posibilidad de salir victoriosos de la crisis.
  • Ser empáticos. Es la mejor manera de transmitir sinceridad. Sobre todo, en crisis relacionadas con un tema social, sobran los formalismos.
  • Continuar “comunicando” una vez superada la crisis… porque a Johnny le costará recuperar la confianza de Lina.

Son muchas más las claves que debemos tener en cuenta durante una crisis pero lo cierto es que ahora solo recuerdo que anoche soñé que volvía a Manderley.

Verónica Pérez

Directora de Operaciones y Coordinación Territorial