El teléfono móvil se ha convertido en una extensión de nuestro cerebro. Un dispositivo que fue pensado para localizarnos con una sencilla llamada en cualquier momento y en cualquier lugar, a configurarse como un elemento casi indispensable en cada ámbito de nuestra vida, desde que nos ha permitido,  a través de Internet, estar hiperconectados.

Las redes sociales o los medios sociales son un ejemplo más de esta revolución digital que ha sido capaz de modificar sistemas de trabajo en todos los sectores, incluido el periodismo, la comunicación, la publicidad o el marketing.

¿Qué significa Twitter, Facebook, Linkedin Telegram, Youtube o Instagram para los periodistas? ¿Con qué fin estos profesionales consultan estos canales? ¿Cuántos minutos dedican diariamente a rastrear en estas plataformas?

Algunas de estas dudas han quedado resueltas con los resultados obtenidos en el Sondeo Janssen Observer Periodistas y Redes Sociales, analizados recientemente en Madrid  durante la celebración de la jornada de debate ‘El periodista enredado’ y que contó con la colaboración de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) y la participación de 107 profesionales.

Esta infografía muestra las conclusiones más relevantes de este estudio.

El periodista enredado (infografía)

La fotografía, a grandes rasgos, revela que la inclusión de estos canales ha supuesto una brecha digital entre los profesionales del periodismo y que el 60 por ciento de los periodistas españoles dedica una media de entre una y dos horas a consultar las redes sociales.

Si bien Twitter (87.90%), Facebook (85.70%) y LinkedIn (63.70%) son los canales más utilizados y si bien un 70 por ciento de los encuestados las consulta como fuente para su actividad profesional, también un 65 por ciento considera que son más bien un canal de opinión que de información.

Pero esta concepción varía según la edad de los participantes en este sondeo, ya que los periodistas más jóvenes, los que son menores de 30 años, entienden que las redes sociales son el futuro del periodismo.

A más edad, más demanda de actualización. Así, en este estudio también se desprende que el 75% reconoce que necesita más formación y un 57% señala que la empresa en la que trabajo no le ha ofrecido la posibilidad de actualizarse en este ámbito.

Lo que está claro es que las redes sociales han llegado para quedarse. No solo han transformado la concepción del periodismo sino que ha obligado a los medios de comunicación tradicionales y a quienes lo ejercen en sus diferentes facetas a adaptarse a los cambios.

Los consumidores de información son más activos y demandantes. Las formas de llegar hasta este target también dependerán de la agilidad y destreza con la que los periodistas asimilen esta transformación, que es constante.

Eso sí, sin descuidar los principios y el código ético que implica ejercer un periodismo y una comunicación responsable.

Sonia Rodríguez

Consultora de comunicación