Cada vez es más habitual escuchar el término ‘diversidad funcional’ en los medios de comunicación, las aulas o en la calle. Su uso se ha extendido muy rápido, probablemente por una primera buena intención de no ofender al sector implicado. Sin embargo, lejos de hacerles un favor, se les está negando el derecho que se han ganado a pulso a autodenominarse como personas con discapacidad.

En abril de 2018, la película ‘Campeones’ llegaba a los cines para mostrarnos la realidad de algunas personas con discapacidad y darles más visibilidad. Uno de sus actores, Jesús Vidal, recogía en los Goya 2019 el galardón al Mejor Actor Revelación por esta película, y en su discurso hablaba libremente de ‘discapacidad’, no de ‘diversidad funcional’.

(discurso Jesús Vidal)

¿Quién mejor que una persona con discapacidad para explicarte qué términos son ofensivos y cuáles no? Tal y como recoge el CERMI (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad), en su Decálogo para un uso apropiado de la imagen social de las personas con discapacidad, esa es la forma correcta para referirnos a estas personas. En el documento no se habla de ‘diversidad funcional’, como tampoco se menciona en el documento de la ONU de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y Protocolo Facultativo.

Cartel: ONU

 

Juan Carlos Hernández, presidente de COCEMFE (Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica) en Las Palmas, aclara que el término ‘diversidad funcional’ no cuenta con respaldo oficial y, por tanto, no protege los derechos de las personas con discapacidad. Explica que tanto la ONU como en  la normativa europea y española solo se recoge el término de ‘discapacidad’ para hablar de este colectivo.

Además, asegura que desde el sector de las personas con discapacidad aceptan este término como el correcto. Según aclara, ‘diversidad funcional’ o ‘capacidades diferentes’ son expresiones utilizadas “por un pequeño sector” de personas que “a lo mejor no quieren reconocer su discapacidad”. Sostiene que “todas las personas somos diversas y la diversidad es muy grande” de manera que no se puede “mezclar todo en un mismo saco con la diversidad funcional”.

La realidad es que el término ‘discapacidad’ no es ofensivo. Tras años de lucha, las organizaciones de personas con discapacidad han logrado que el Estado reconozca esta denominación como la adecuada.

Por otro lado, hay que aclarar que actualmente NO es correcto hablar de minusvalía, minusválidos o disminuidos.

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Foto: La Salle

A día de hoy, estamos muy acostumbrados a hablar de los Juegos Paralímpicos. Pero, ¿sabías que hasta la década de 1980 se llamaban ‘Olimpiadas para Minusválidos? Seguro que en muchas ocasiones has reconocido algunas plazas de aparcamiento como parking de minusválidos. En algún momento, ese era el nombre correcto. Por fortuna, hubo quien se cuestionó si esa palabra representaba a unas personas que no eran menos válidas.

El problema al hablar de discapacidad radica en el desconocimiento del tema y el temor a ofender.

No hay que utilizar términos edulcorados para ocultar la verdad. Y faltar al respeto no es llamar a las cosas por su nombre. Personas con discapacidad es la única terminología adecuada.

Parece increíble que hasta el pasado mes de noviembre de 2018 no se decidiera cambiar el Artículo 49 de la Constitución Española para eliminar la palabra ‘disminuido’ en favor de ‘personas con discapacidad’.

Respecto a este cambio, Juan Carlos Hernández aclara que “si se hubiera querido cambiar el término por ‘diversidad funcional’, se habría hecho”.

Las organizaciones de personas con discapacidad muestran su satisfacción con respecto al cambio en la Constitución Española:

(vídeo sobre el cambio en la Constitución)

Las personas con discapacidad han tenido que alzar su voz por encima de las demás. Si quieres secundar su lucha, escucha lo que tienen que decir.

(canción de El Langui por el Día Internacional de las Personas con Discapacidad/ Canal de YT de Fundación Adecco).

Nira Sosa

Consultora de Comunicación